FLORES AMARILLAS
Mientras el tiempo se discurre en el ocaso, se distrae deshojando flores amarillas. Nunca supo muy bien el por que tenían que ser siempre de ese color, al fin y al cabo era chillón, demasiado estridente y no formaba parte de su paleta de colores ( le causaba una terrible desazón) pero inevitablemente siempre escogía las flores del amarillo más chillón, estridente y estresante que se pudiera ver dentro de ese calimbo de vegetación, dispuesta por todas partes entre esas cuatro paredes de hormigón.
Si, no, si, no, si, no, si, no, si,…… La deshojaba una a una como si de una ruleta rusa se tratara y entretanto a cada pétalo caído, levantando lento y vacilante el pie derecho los aplastaba como si así desaparecieran una tras otra las frustraciones mundanas que le acechaban constantemente. La vida, su vida, discurría entre pétalo y pétalo y así día tras día, realizaba su ritual de lo efímero y lo estólido.



pedroperico dijo
Amarillo precioso, y algunas de tus palabras un reto para mi imaginación, pero me quedo con tu objetivo: matar la rutina y la sordidez.
Este sueño es para enmarcarlo.
20 Septiembre 2007 | 05:46 PM