POLVO DE ESTRELLAS, LLUVIA DE LA FELICIDAD
Anoche recibí una sorpresa, me vino a visitar Maebbe, hacía tiempo que no recibía su visita y como siempre venía para encomendarme una labor, me explicó la historia y me dio las directrices a seguir. Me dijo que no me podía dar todos los detalles ya que era lo mejor para conseguir el éxito. En un instante me di cuenta que la misión que tenía entre las manos era importante, tenía que llevarla a cabo con sumo cuidado, con cariño y poniendo todo mi empeño en que los resultados no sólo fueran buenos, tenía que conseguir la perfección ya que algo muy importante dependía de ello.
Maebbe se fue e instantes después me puse en marcha. Recogí algunos artilugios necesarios para mi acometido y salí. Algo dentro de mí me dijo que esta vez era distinto, que aunque no estaba permitido, Maebbe, se había saltado las reglas y esta vez estaba haciendo algo en lo que yo estaba directamente relacionada y esto no era lo usual.
Salí a volar, necesitaba encontrar el polvo de estrellas más puro que jamás hubiera recolectado, por este motivo me fui más allá del cielo divisado, necesité volar durante tres días y tres noches, pero al final llegué al más grande oasis de estrellas que hubiera visto, eran tan brillantes… no pude resistirme y me revolqué entre ellas me di un gran baño de polvo de estrellas luego una vez mi excitación por el hallazgo hubo remitido, me dediqué a escoger las ocho estrellas más bonitas, elegí las que tenía la luz más brillante, las que irradiaban mayor energía las que seguro eran capaces de aportar más felicidad. Poco a poco fui recopilando mi preciado tesoro y ellas tan listas en cuanto les conté lo que me traía entre manos no dudaron en darme lo mejor de ellas.

Una vez hube llenado la bolsa hice el camino de vuelta, el siguiente paso se trataba de recoger la lluvia de la esperanza. Mi siguiente parada estaba clara, Brasil. En Brasil me adentré en los bosques y llegué al prado de la esperanza, el prado más verde que nunca podrías ver. Me senté a esperar las lluvias y al cabo de unos días llegaron…..
Ahora ya tenía una parte importante, llamé a Maebbe para que me dijera cuál sería mi próximo paso y entonces fué cuando me dio la gran noticia, se había hecho una reunión extraordinaria de las máximas autoridades del Circulo Lunar y habían llegado a la conclusión de que la persona adecuada para cuidar de ti era yo, en ese mismo instante algo se removió dentro de mi, como un huracán que barre todo lo que encuentra a su paso, todo cambió, y a partir de ese mismo momento decidí que esa misión que me habían encomendado la iba a llevar a cabo hasta las últimas consecuencias, desde ese preciso instante me iba a cuidar de intentar llevar la luz a tus días. Esa noche antes de despuntar el alba me colé en tu habitación, aproveche la rendija de tu ventana y me deslicé a través de ella, planeé por tu habitación y mientras te observaba, caí rendida ante ti, tu rostro plácido delataba un sueño tranquilo…. Sin que te dieras cuenta, con el máximo sigilo para no despertarte, abrí mi bolsa y liberé el polvo de estrellas, toda tu habitación se quedó impregnada de él, poco a poco a cada respiración se iba adentrando en ti, para borrar todo el dolor, luego deposité el agua de lluvia para que cuando tomaras tu primera ducha del día a través de tu piel se adentrara en ti el agua de la esperanza para que así cada mañana pudieras enfrentarte al nuevo día con la esperanza de que podía ser mejor que el anterior.
Antes de irme me despedí de ti, una vez más hice de las normas algo superfluo, me las salté, debía hacerlo. Me senté al borde de tu cama con una mano acaricié tu rostro, me acerqué a ti para impregnarme de tu olor y acto seguido te robé el más dulce de los besos que me hayan dado jamás. En ese mismo instante supe que una parte de mi ya te pertenecía.



Crazy dijo
aixxxxx!!!... me acaba de salir un suspiro...¡qué bonito!...(guárdame un poquito de ese polvo de estrellas, porfi!! :)
Besos
13 Febrero 2007 | 08:58 PM