SE ABRE EL TELÓN
Soñaba con poder bailar, bailar a todas horas y poder llevar vaporosos vestidos de seda que a cada giro acompañaran sus movimientos como si en vez de tocar el suelo levitara. Quería saltar, girar, volverse etérea, abrazar la música que la hacía libre. Imaginaba su gran momento, un teatro atestado de gente, ella con tantos nervios que tenía el estómago encogido, el pelo perfecto, su vestido color púrpura parecía sacado de un cuento de hadas. Estaba sentada en el sofá de su camerino, en sus manos sus zapatillas de ballet con largas cintas anchas del mismo color que su vestido. Se siente mareada, su primera actuación delante de todo el mundo. Estaba sola, no quería ver a nadie, necesitaba alinear cuerpo, mente y espíritu... En la mesita una taza con alguna infusión templada para apaciguar sus nervios.
Toc, toc ¿quién es?, pase. Le traían un magnífico ramo de flores frescas, entre ellas sus preferidas, gerberas, lirios y violetas. Seguro que se las mandaba su madre, corrió para ver la tarjeta: “No te preocupes mi vida, todo saldrá perfecto, Te Quiero. Mamá” Su madre, como siempre, conseguía estar presente en todos y cada uno de los momentos importantes de sus vida. Faltaban escasos minutos....

Justo antes de que encendieran las luces se dirigió al escenario, la música empezaría a sonar en breve, se acercó entreabrió el telón, Papá, Mamá y Clara en primera fila, parecen excitados, para ellos también es su estreno, sin su paciencia no sé si habría sido posible.
Vamos todos a sus puestos, Shubert empezó a sonar...se abre el telón, todo está a oscuras y yo la primera bailarina del teatro nacional iba a empezar a moverme al compás de la música....
Noche tras noche soñaba lo mismo desde su cama de hospital, volver a calzar sus zapatillas de ballet.

Jok dijo
Algún día pequeña, algun día
30 Enero 2007 | 11:17 PM